Recomendaciones en el paciente con diabetes

Para controlar su diabetes, reducir posibles complicaciones y encontrarse mejor es importante:

  • Mantener una dieta adecuada.
  • Realizar ejercicio físico diario.
  • No fumar.
  • Mantener un buen control de su concentración de azúcar en sangre.
  • Tomar adecuadamente la medicación para la diabetes que le han prescrito.
  • Seguir diversos tratamientos para prevenir el riesgo de complicaciones vasculares y el daño de diferentes órganos.
  • Ponerse las vacunaciones recomendadas.
  • Realizar cuidados especiales en los pies y en las heridas.
  • Hacer revisiones periódicas en sus ojos.
  • Considerar distintas situaciones especiales.
  • Conocer en qué consiste una hipoglucemia.
  • Conocer cuándo acudir a la Urgencia Hospitalaria.
  • Saber cuándo acudir al médico de atención primaria.
 

Alimentación en la diabetes


No existe una alimentación específica para los pacientes con diabetes. La dieta debe estar dirigida a acercarse al peso ideal, mejorar el control de la glucosa en sangre y reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Una alimentación adecuada le ayudará a sentirse mejor y a reducir el riesgo de padecer enfermedades del corazón, riñón, ictus y otros problemas causados por la diabetes.

Para ello debe seguir una alimentación de tipo mediterráneo (rica en frutas, verduras, pescado, frutos secos y aceite de oliva), pobre en azúcares simples y pobre en grasas de origen animal. Por tanto:

  • Reduzca la cantidad de azúcares simples de la dieta. Entre ellos se incluyen el azúcar como tal, las bebidas azucaradas (refrescos o zumos de bote), los productos de bollería, galletas, tartas, pasteles, mermelada, miel, siropes, chucherías, caramelos, chocolates, vino dulce, etc. Los zumos de fruta y las compotas tienen habitualmente azúcar, por lo que debe limitar su consumo. Los carbohidratos (azúcares) procedentes de verduras, hortalizas, frutas, legumbres, cereales, o lácteos son generalmente adecuados. Si usted recibe tratamiento con insulina o con antidiabéticos orales, debe intentar mantener un consumo diario similar de hidratos de carbono en cada una de las comidas del día. Esto permitirá mantener una dosis estable de su medicación.
  • Utilice preferentemente aceites vegetales, fundamentalmente aceites ricos en grasa monoinsaturada (aceite de oliva). Algunos aceites vegetales, como el aceite de coco y palma, frecuentemente utilizados para la fabricación de bollería, son ricos en grasas saturadas y deben evitarse. Las grasas saturadas de origen animal (partes grasas de la carne, piel del pollo, embutidos, y lácteos y derivados no desnatados) y las grasas trans (productos de bollería, galletas, comidas precocinadas, fritos, etc.), deben también evitarse. Por el contrario, los aceites derivados del pescado son adecuados. El consumo de grasa debe ser reducido si usted tiene sobrepeso u obesidad, dado que la cantidad de calorías de la grasa (de los aceites) es muy alta, independientemente del tipo de aceite consumido.
  • Las proteínas son necesarias para el organismo. Las proteínas se encuentran en la clara del huevo, la carne y el pescado. Debe reducir su consumo si tiene pérdida de proteínas por orina (proteinuria).
  • Coma alimentos ricos en fibra. Estos alimentos reducen la absorción intestinal de azúcar y de colesterol, aumentan la sensación de saciedad y reducen el estreñimiento, por lo que deben ser recomendados en todos los pacientes diabéticos. Coma por tanto cereales integrales, pan integral, frutas con piel, vegetales (como los espárragos) y legumbres.
  • Evite el consumo regular de alcohol, sobre todo si tiene sobrepeso y/o triglicéridos elevados. En caso de que decidiera beber alcohol, limite su cantidad a un máximo de una bebida alcohólica al día en la mujer y de 2 bebidas alcohólicas en los varones. Una bebida alcohólica se refiere a una copa de vino o a una cerveza pequeña.
  • No existe ningún estudio que avale el consumo de suplementos vitamínicos, antioxidantes, o minerales.
  • Sobre las recomendaciones generales comentadas, puede haber ciertas recomendaciones más concretas sobre su dieta en función de si tiene o no diversos factores de riesgo (obesidad, colesterol elevado, hipertrigliceridemia, hipertensión arterial) o según tenga o no otras enfermedades asociadas (insuficiencia renal, pérdida de proteínas por la orina). El consumo de sal debe limitarse, sobre todo si existe hipertensión arterial asociada.
  • Si usted tiene sobrepeso o está obeso debe realizar una dieta baja en calorías para intentar llevar su peso al ideal. Las calorías se encuentran en todos los alimentos. Para reducir el peso, se recomiendan dietas de entre 1500 y 2000 calorías. Es aconsejable dividir las calorías en varias comidas al día (4 o 5) y que el consumo calórico sea siempre similar, sobre todo si se está en tratamiento con algunos antidiabéticos orales o con insulina. También es importante que las comidas se hagan a la misma hora. Todo ello permitirá un mejor control de su azúcar en sangre. Incluso pequeños descensos en el peso pueden tener repercusiones muy importantes para su salud.

Actividad física en pacientes con diabetes


El ejercicio físico ayuda a reducir el peso, permite quemar el azúcar, y por tanto reducir su cantidad en sangre, aumenta la masa muscular y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Por todo ello es fundamental realizar ejercicio físico a diario, idealmente entre 30 y 60 minutos como mínimo:

  • Los niños deberían realizar un mínimo de 60 minutos de ejercicio al día.
  • Los adultos deberían hacer un mínimo de 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico (2 horas y media) de intensidad moderada, al menos repartidos en 3 días. No es conveniente estar más de 2 días sin realizar ejercicio físico. También es conveniente (si no existen contraindicaciones) hacer ejercicios de resistencia un mínimo de 2 veces por semana.

El ejercicio aeróbico consiste en caminar, correr, nadar, montar en bicicleta, hacer gimnasia, etc. El ejercicio de resistencia consiste en hacer pesas, máquinas, etc.

No es conveniente que comience a realizar de forma brusca actividades que puedan poner en peligro su corazón. Una actividad física moderada puede realizarse sin supervisión médica. Sin embargo, si decide realizar una actividad física más intensa, debería someterse previamente a una valoración médica. Aunque no existe consenso entre los médicos, algunos recomiendan la realización de una prueba de esfuerzo (ergometría) en los pacientes con diabetes que vayan a iniciar un programa de ejercicio vigoroso, sobre todo si tienen una diabetes tipo 2 de más de 10 años de duración, tienen enfermedad arterial periférica, tienen nefropatía, neuropatía o retinopatía diabéticas o si tienen otros factores de riesgo cardiovascular asociados (hipertensión arterial, colesterol elevado, es fumador, etc.). Sin embargo no está claro el beneficio de la ergometría y, probablemente, lo más adecuado es aplicar el sentido común e iniciar la actividad física de forma lenta y paulatina e irla incrementado lentamente y de forma progresiva.

Tenga en cuenta lo siguiente con respecto a la actividad física:

  • Hable con el médico sobre los tipos de ejercicios que sean mejores para usted.
  • Asegúrese de que los zapatos le calcen bien y de que los calcetines no tengan costuras que le rocen, y que estén limpios y secos. Después de hacer ejercicio es conveniente revisarse los pies en busca de zonas enrojecidas o heridas.
  • Antes de hacer ejercicio realice actividades de calentamiento y estiramientos durante al menos 5 minutos. Por ejemplo, empiece la sesión de ejercicio caminando lentamente. Después estire y luego camine más deprisa.
  • Después de hacer ejercicio realice actividades de enfriamiento durante varios minutos. Por ejemplo, termine la sesión de ejercicio caminando lentamente de nuevo.
  • En algunas personas puede ser conveniente tomarse un tentempié antes de realizar una actividad física. Consúltelo a su médico.
  • Lleve con usted algo de comer o algún terrón de azúcar por si sufriera una bajada de azúcar durante el ejercicio.
  • Siempre lleve puesto algún tipo de identificación por si tuviera algún problema de salud.

El ejercicio físico vigoroso está contraindicado:

  • Si existe cetosis (acetona) en orina, algo que puede ocurrir en diabéticos tipo 1 mal controlados, con azúcar muy alto en sangre.
  • En pacientes tratados con insulina o con antidiabéticos orales en los que la cantidad de azúcar en sangre sea muy baja antes de hacer el ejercicio (menos de 100 mg/dL). En estos casos debe comerse algo antes de iniciar la actividad física.
  • Si existe retinopatía diabética no tratada. Es una contraindicación para la realización de ejercicio físico intenso.

No fume


El tabaco se asocia a enfermedades cardiovasculares. El riesgo de estas enfermedades en una persona con diabetes es muy alto. De hecho las personas con diabetes necesitan un tratamiento preventivo para reducir dicho riesgo. El abandono del tabaco es fundamental para reducir el riesgo de este tipo de complicaciones.

Mantenga un buen control de su azúcar (glucosa) en sangre


Es importante realizar determinaciones periódicas de glucosa en sangre. En general se recomiendan en los pacientes tratados con insulina, sobre todo cuando se haya modificado su dosis. La periodicidad de su realización depende de diversos factores. Su médico le indicará cuando se las debe realizar. En general la medición de glucosa se recomienda en pacientes con diabetes tratados con múltiples dosis diarias de insulina:

  • Antes de cada una de las comidas y en ocasiones después.
  • Cuando se vaya a acostar.
  • Antes de realizar un ejercicio físico.
  • Antes de conducir o de realizar una actividad que pueda poner en peligro su salud o la de otros.
  • Cuando se sospeche que el azúcar en sangre pueda estar bajo y tantas veces como sea preciso hasta que el azúcar se normalice.
  • Cuando aparezca alguna otra enfermedad intercurrente.

En general se consideran adecuados los siguientes valores de glucosa:

  • Antes de las comidas de 70 a 130 mg/dL.
  • De 1 a 2 horas después del comienzo de una comida menor de 180 mg/dL.

Sin embargo estas cifras pueden no ser las adecuadas para usted, por lo que es conveniente que consulte a su médico.

Es posible que su médico le realice una prueba de hemoglobina glicosilada (HbA1C) con una determinada frecuencia, generalmente un mínimo de 2 veces al año o más si el azúcar no está bien controlado. Esta prueba indica el nivel promedio de azúcar en la sangre durante los 3 meses anteriores. Se considera un valor adecuado cuando se encuentra por debajo del 7%. En algunas personas este valor debe ser más exigente (por debajo de 6,5%) y en otras menos exigente (por debajo del 8%) en función de sus características, como la edad, el tiempo de evolución de la diabetes, las enfermedades asociadas, etc.

Los resultados de sus pruebas de azúcar en la sangre y de la prueba de HbA1C indicarán si es necesario modificar algún aspecto de su dieta, de su plan de ejercicio o de su medicación.

Tome adecuadamente la medicación para la diabetes que le han prescrito


Además de no olvidarse del tratamiento, es importante tomar la medicación en el momento del día que se le haya indicado. Hable con su médico para saber cuándo debe tomar las medicinas para la diabetes.



Debe seguir tratamientos preventivos para reducir el riesgo de complicaciones vasculares y el daño de diferentes órganos


Los pacientes diabéticos tienen un riesgo elevado de presentar complicaciones cardiovasculares dado que desarrollan arteriosclerosis con más facilidad que las personas sin diabetes. Esto implica que se usted debe reducir al máximo sus factores de riesgo. Por ello:

  • No fume.
  • Mantenga un control óptimo de su presión arterial (generalmente inferior a 135/85 mmHg).
  • Mantenga un control óptimo de su colesterol malo (colesterol-LDL). Para ello probablemente recibirá una medicina para el colesterol de la familia de las estatinas (pravastatina, simvastatina, atorvastatina o similar). El objetivo es mantener un colesterol-LDL por debajo de 70 ó 100 mg/dL.
  • Para prevenir el deterioro del riñón pueden recomendarle tratamiento con medicamentos utilizados para reducir la presión arterial del grupo de los inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina (captopril, enalapril, lisinopril, ramipril u otros) o de los inhibidores del receptor de la angiotensina 2 (losartán, irbesartan, olmesartan u otros). Estas medicinas pueden estar indicadas aunque su presión arterial sea normal.
  • La administración de aspirina para prevenir el riesgo de complicaciones cardiovasculares en pacientes diabéticos es controvertida. Todos los pacientes diabéticos con antecedentes de ataque isquémico transitorio, ictus, angina de pecho, infarto de miocardio, revascularización coronaria o carotidea o problemas de riesgo en las piernas (es decir con enfermedad cardiovascular ya establecida), deben recibir 100 mg diario de aspirina (ácido acetilsalicílico). Su utilización en pacientes sin enfermedad cardiovascular no está clara. Algunas Sociedades no recomiendan tratar con aspirina y otras (como la Asociación Americana de Diabetes) recomiendan dar aspirina en la mayoría de diabéticos mayores de 50 años.

Vacunaciones en pacientes con diabetes

  • Todos los pacientes con diabetes deben vacunarse anualmente de la gripe.
  • Todos los pacientes mayores de 2 años con diabetes, deben recibir la vacuna del neumococo. Los mayores de 65 años deben revacunarse si no han recibido la vacuna en los últimos 5 años. Los pacientes con problemas graves de riñón deben también revacunarse.
  • Los pacientes adultos con diabetes deben recibir la vacuna de la hepatitis B.

Cuidados especiales en los pies y en las heridas


Los pacientes con diabetes pueden tener una menor sensibilidad en alguna parte de su cuerpo, generalmente en las piernas y pies. A su vez, en la diabetes avanzada, son frecuentes los problemas de circulación, con una mala llegada de sangre a las piernas debido a la presencia de arteriosclerosis. Por ello, las personas diabéticas pueden hacerse pequeñas heridas o rozaduras que no notan por la ausencia de dolor, que pueden aumentar de tamaño y ser difíciles de curar, sin cicatrizarse por la falta de riego. La presencia de alteraciones previas en los pies (pies planos, pies cavos, juanetes, etc.) facilita el que se desarrollen estos problemas. Por todo esto los pacientes con diabetes deben:

  • Seleccionar adecuadamente un calzado cómodo que no favorezca la aparición de heridas, debiendo valorar la utilización de calzado ortopédico. Para evitar rozaduras es conveniente utilizar calcetines sin costuras.
  • Vigilar que no haya ningún objeto en el interior de los zapatos antes de calzarlos.
  • Inspeccionar diariamente los pies para identificar pequeñas heridas o zonas de rozaduras.
  • Mantener una óptima higiene de los pies, debiendo estar limpios e hidratados.
  • Buscar cuidado especializado para el manejo de los callos y el corte de las uñas.
  • Evitar caminar descalzo y otras acciones que puedan favorecer el hacerse una herida. Llevar siempre calzado puesto.
  • No utilizar nunca bolsas de agua caliente o cualquier otro sistema para dar calor a los pies.
  • Recibir cuidados por parte de personal especializado (podólogos).
  • Consultar de forma inmediata cuando aparezca alguna lesión que pueda complicarse.
  • Controlar de forma óptima el azúcar en sangre y los factores de riesgo cardiovascular.

Cuidados especiales de los ojos


Los pacientes con diabetes tienen un mayor riesgo de padecer cataratas, glaucoma y problemas en la retina que los no diabéticos. El control de los factores de riesgo (colesterol, tensión arterial y tabaquismo) y el buen control del azúcar en sangre, son los únicos factores que pueden prevenir o retrasar la aparición de estas enfermedades. Es necesario que el paciente con diabetes realice revisiones periódicas de sus ojos para poder detectar de forma temprana alguna de estas enfermedades y pueda procederse a su tratamiento precoz.

Cuidados en situaciones especiales


En diversas situaciones especiales las personas con diabetes deben seguir recomendaciones específicas:

¿Qué debo hacer si soy diabético y tomo pastillas o me pongo insulina y tengo que estar en ayunas para una prueba? En general si el ayuno es muy corto, por ejemplo por un análisis de sangre, se puede esperar a realizarse el análisis para desayunar más tarde y ponerse entonces la insulina o tomar la pastilla con el desayuno. Si el ayuno es más prolongado es posible que no exista ningún inconveniente para posponer o saltarse la toma de una pastilla, sin embargo se debe de comentar con el médico qué se debe hacer con la inyección de insulina.

¿Qué hago si estoy enfermo por cualquier otra causa?  Cualquier enfermedad intercurrente puede hacer que el nivel de azúcar en la sangre suba demasiado. Por tanto, si tengo alguna otra enfermedad que me produzca fiebre o que pueda ser seria (una gripe, un catarro fuerte, una neumonía, una gastroenteritis, etc.) debe:

  • Medirse el nivel de azúcar en la sangre cada menos tiempo, por ejemplo cada pocas horas.
  • Si no vomita, debe continuar con las medicinas para la diabetes aunque no tenga apetito y coma poco. En ese caso es conveniente que tome con frecuencia líquidos azucarados, sopas o incluso helados.
  • Si se está inyectando insulina y no come, deberá reducir la cantidad de insulina que se debe inyectar para no tener una hipoglucemia. Consúltelo con su médico.
  • En las personas con diabetes tipo 1, el cuerpo produce acetona (cetonas) cuando el nivel de azúcar en la sangre es alto. Por ello es conveniente medirse la producción de cetonas en orina con una tira reactiva de orina si:
  • Su nivel de azúcar en la sangre es mayor de 240 mg/dL.
  • Tiene vómitos que le impiden comer o beber.

Nivel bajo de azúcar en la sangre (hipoglucemia)

Un nivel bajo de azúcar en la sangre puede producir mareo, temblores, debilidad, confusión, irritabilidad, hambre o cansancio. Es posible que sude mucho o que tenga dolor de cabeza. Si tiene estos síntomas, mídase el nivel de azúcar en la sangre. Si es menor de 70 mg/dL tiene una hipoglucemia (azúcar bajo en sangre). La hipoglucemia es una situación muy peligrosa porque si es importante puede llevar a la pérdida del conocimiento e incluso a la muerte. Por este motivo, si usted sospecha que puede tener una hipoglucemia y no tiene a mano la posibilidad de medirse el azúcar en sangre o no le da tiempo de hacerlo no lo dude, actúe como si la tuviera y consuma de forma inmediata:

  • Azúcar.
  • Gel de glucosa.
  • Cualquier zumo de frutas o bebida azuucarada (limón, cola, etc.).
  • Leche.
  • Varios caramelos.
  • Miel, mermelada.
  • Cualquier cosa dulce.

Después de 15 minutos, mídase de nuevo el nivel de azúcar en la sangre. Si todavía está bajo, consuma otra porción. Repita estos pasos hasta que su nivel de azúcar en la sangre sea 70 ng/dL o mayor. Además, coma un tentempié si va a pasar una hora o más antes de la siguiente comida.

No existe ningún problema por tomar estos alimentos y no tener realmente una hipoglucemia. Como mucho, el azúcar en sangre,subirá algo más de lo habitual  pero no tendrá ninguna consecuencia para su salud. Es mucho más peligroso tener el azúcar bajo que alto.

En pacientes con riesgo de hipoglucemia grave es conveniente disponer en su casa de inyecciones de glucagón. Si un paciente pierde totalmente el conocimiento como consecuencia de una hipoglucemia es evidente que no puede comer ni beber nada. En estas circunstancias la única manera de recuperar su azúcar en sangre y poderle despertar es ponerle sueros con azúcar (algo no accesible de forma inmediata en un domicilio) o inyectarle una jeringa ya precargada de glucagón por parte de un familiar previamente entrenado. Esta inyección puede salvarle la vida.

Las hipoglucemias pueden producirse por haberse inyectado más insulina de la necesaria, por haber ingerido menos comida de la habitual o por haber hecho más ejercicio del habitual. Son frecuentes con los cambios de dosis. Las hipoglucemias producidas por insulinas lentas duran mucho más tiempo que las hipoglucemias producidas por la inyección de insulinas rápidas. Por este motivo si su azúcar baja mucho y se recupera tras comer cosas dulces manténgase atento porque puede bajar de nuevo otra vez. Las hipoglucemias también pueden ocurrir con medicamentos para la diabetes. En este caso suelen también ser prolongadas y pueden reaparecer tras haberse recuperado inicialmente. Si no sabe por qué ha podido tener la hipoglucemia pregunte a su médico o inyéctese una menor cantidad de insulina que la que se inyectó y le provocó la bajada de azúcar.


Otras consideraciones para pacientes con diabetes


Embarazo. No existen inconvenientes para el embarazo en las mujeres con diabetes, sin embargo, el embarazo de estas mujeres se considera de alto riesgo y requiere una serie de controles especiales.

Conducción. El riesgo principal de la conducción es el desarrollo de una hipoglucemia (bajada de azúcar) por este motivo, los pacientes diabéticos deben de ser educados sobre la importancia del control del azúcar y la conveniencia de realizarse controles antes de viajar a destinos lejanos:

  • No debe iniciar la conducción si la glucosa en sangre está demasiado baja (menor de 100  mg/dL).
  • Lleve siempre en el coche alimentos ricos en azúcar.
  • Si tiene síntomas que sugieren hipoglucemia detenga inmediatamente el coche.
  • Evite conducir si recientemente le han modificado la dosis del tratamiento o le han añadido una nueva medicación para la diabetes.
  • Proteja siempre su medicación del frío y del calor.
  • Tenga cuidado con sus problemas de visión.

En nuestro país, los pacientes tratados con pastillas (antidiabéticos orales) deben aportar un informe reciente del médico que les permita la conducción siendo el periodo de vigencia del carnet a criterio facultativo. Los pacientes que reciben tratamiento con insulina deben aportar un informe del especialista que indique que la enfermedad está bien controlada y que el paciente conoce los riesgos de la conducción en sus circunstancias, siendo el periodo máximo de vigencia de 4 años.

¿Cuándo debo acudir a la urgencia hospitalaria?


Una persona con diabetes debe acudir a la urgencia si:

  • Pierde el conocimiento.
  • Su nivel de glucosa en sangre es muy elevado, generalmente por encima de 400 o 500 mg/dL.
  • Durante varios días mantiene niveles altos de azúcar (mayores a 250 mg/dl) pero no puede acceder a su médico de atención primaria.
  • Tiene mareo o somnolencia continua.
  • Tiene vómitos que le dificultan comer.
  • En cualquier otra situación que usted pueda considerar grave.

¿Cuándo debe acudir a su médico de atención primaria?


Se debe consultar con el médico de atención primaria si:

  • Sus niveles de glucosa  se mantienen altos durante varios días.
  • Tiene varias determinaciones con azúcar en sangre por debajo de lo normal.
  • Si presenta fiebre.
  • Si tiene cualquier otra enfermedad intercurrente.

Recomendaciones nutricionales para el control de la Diabetes

La diabetes es una enfermedad en la que el organismo pierde la capacidad de controlar de forma constante los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre, con lo que diversos órganos del cuerpo (ojos, riñón, sistema circulatorio) se van deteriorando y se disminuye la calidad de vida.

Esta enfermedad no tiene cura, por lo tanto, requiere de un control constante de la dieta, los medicamentos (insulina, hipoglucemiantes) y los niveles de glucosa en sangre (glucometrías) para tomar medidas de forma temprana.

Recomendaciones para contribuir desde lo alimentario con el control de la diabetes:

  • Establece horarios de comida y cúmplelos diariamente.
  • Según el tratamiento médico, la alimentación debe ser fraccionada, esto significa que a lo largo del día se programarán varias comidas.
  • Aprende a leer las etiquetas nutricionales, es indispensable para tener conocimiento de cuáles productos puedes consumir y cuáles debes evitar, esto con el fin de mantener niveles normales de glicemia (glucosa en sangre).
  • Endulza las bebidas y demás preparaciones con edulcorantes no calóricos como Aspartame, Stevia, Sucralosa, etc, pues éstos no aumentan la glicemia, mientras que el azúcar, la miel y la panela sí lo hacen.
  • Ingerir las frutas solas puede elevar la glicemia, por lo tanto, acompáñalas con otros alimentos como cereales y lácteos o consúmelas en las comidas principales.
  • Si tienes exceso de peso, la disminución progresiva de éste te puede ayudar con el control de la enfermedad, por ello es muy importante alcanzar un peso más saludable.
  • Los medicamentos y alimentos deben ser consumidos según indicación médica y nutricional. No realices cambios.
  • El ejercicio puede mejorar el control glicémico, por lo tanto debe realizarse frecuentemente como hábito de vida saludable. Si utilizas insulina, es importante que comuniques al médico la rutina de ejercicios para reorganizar la dosis y horarios de aplicación. Evita el consumo de alcohol, éste puede provocar hipoglicemias.
  • Evita el consumo de productos dulces, postres, azúcares, miel y panela. Estos alimentos son ricos en carbohidratos y pueden elevar rápidamente el nivel de glucosa en la sangre.
  • Trata de mezclar diferentes grupos de alimentos en las comidas principales.
  • Consume una dieta rica en fibra (frutas enteras, verduras crudas, cereales integrales), pues ésta ayuda a controlar y mantener estables los niveles de glucosa en la sangre.
  • Prefiere preparaciones bajas en grasa y evita los fritos. Se recomienda preparar las comidas asadas, cocidas, horneadas o al vapor.
  • Asiste a controles frecuentes con tu nutricionista y médico para evaluar la evolución y tomar decisiones a tiempo.
    Asiste al control nutricional con la frecuencia indicada por el nutricionista, para llevar a cabo el tratamiento adecuadamente y lograr los objetivos planteados.

Nutrición, alimentación y actividad física si se tiene diabetes

La nutrición y la actividad física son partes importantes de un estilo de vida saludable para las personas con diabetes. Además de otros beneficios, seguir un plan de alimentación saludable y mantenerse físicamente activo puede ayudarle a mantener su nivel de glucosa en la sangre dentro de los límites deseados. Para manejar su nivel de glucosa en la sangre tiene que equilibrar lo que come y bebe con la actividad física y las medicinas para la diabetes, si los usa. Qué, cuánto y cuándo comer es importante para mantener su nivel de glucemia dentro de los límites recomendados por su equipo de atención médica.

Aumentar su actividad física y hacer cambios en lo que usted come y bebe puede parecerle difícil al principio. Tal vez le resulte más fácil si comienza con pequeños cambios y obtiene la ayuda de su familia, sus amigos y su equipo de atención médica.

Alimentarse bien y hacer actividad física casi todos los días de la semana puede ayudarle a:

  • mantener sus niveles de glucosa en la sangre, presión arterial y colesterol dentro de los valores deseados
  • bajar de peso o mantener un peso saludable
  • prevenir o retrasar los problemas de la diabetes
  • sentirse bien y tener más energía

¿Qué puedo comer si tengo diabetes?

Quizás piense que tener diabetes significa que no va a poder consumir los alimentos que le gustan. La buena noticia es que usted puede comer sus alimentos preferidos, pero es posible que tenga que hacerlo en porciones más pequeñas o con menos frecuencia. Su equipo de atención médica le ayudará a crear un plan de alimentación para personas con diabetes que satisfaga sus necesidades y sus gustos.

La clave en la diabetes es consumir una variedad de alimentos saludables de todos los grupos, en las cantidades establecidas en su plan de alimentación.

Los grupos de alimentos son:

  • verduras
    • no feculentas (sin almidón): incluyen brócoli, zanahorias, vegetales de hojas verdes, pimientos y tomates
    • feculentas (ricas en almidón): incluye papas, maíz y arvejas (chícharos)
  • frutas – incluye naranjas, melones, fresas, manzanas, bananos y uvas
  • granos – por lo menos la mitad de los granos del día deben ser integrales
    • incluye trigo, arroz, avena, maíz, cebada y quinua
    • ejemplos: pan, pasta, cereales y tortillas
  • proteínas
    • carne magra (con poca grasa)
    • pollo o pavo sin el pellejo
    • pescado
    • huevos
    • nueces y maní
    • fríjoles secos y otras leguminosas como garbanzos y guisantes partidos
    • sustitutos de la carne, como el tofu
  • lácteos descremados o bajos en grasa

Aprenda más sobre los grupos de alimentos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ChooseMyPlate.gov External link (con información en español).

Consuma alimentos que tengan grasas saludables para el corazón, provenientes principalmente de estas fuentes:

  • aceites que se mantienen líquidos a temperatura ambiente, como el de canola y el de oliva
  • nueces y semillas
  • pescados saludables para el corazón, como salmón, atún y caballa
  • aguacate

Para cocinar use aceite en lugar de mantequilla, crema de leche, manteca de cerdo o margarina sólida.

De aguate (o palta), salmón, nueces, semillas y aceite de oliva.
Elija grasas saludables, como nueces, semillas y aceite de oliva.

¿Qué alimentos y bebidas debo limitar si tengo diabetes?

Los alimentos y bebidas que hay que limitar incluyen:

  • alimentos fritos y otros ricos en grasas saturadas y grasas trans
  • alimentos con alto contenido de sal, también llamado sodio
  • dulces, como productos horneados, dulces y helados
  • bebidas con azúcares agregados, como jugos, gaseosas y bebidas regulares para deporte o energéticas

Tome agua en vez de bebidas azucaradas. Considere la posibilidad de usar un sustituto del azúcar en su café o té.

Si toma alcohol, hágalo con moderación. Esto quiere decir, no más de un trago al día si es mujer o dos tragos al día si es hombre. Si usa insulina o medicinas para la diabetes que aumentan la cantidad de insulina que el cuerpo produce, el alcohol puede hacer que su nivel de glucosa en la sangre baje demasiado. Esto es especialmente cierto si usted no ha comido hace algún tiempo. Es mejor comer algo cuando toma alcohol.

¿Cuándo debo comer si tengo diabetes?

Algunas personas con diabetes tienen que comer casi a la misma hora todos los días. Otras pueden ser más flexibles con el horario de sus comidas. Dependiendo de sus medicinas para la diabetes o el tipo de insulina que use, es posible que tenga que consumir la misma cantidad de carbohidratos todos los días a la misma hora. Si usted usa insulina “a la hora de comer”, sus horarios de comidas pueden ser más flexibles.

Si usa insulina o ciertas medicinas para la diabetes y omite o retrasa una comida, su nivel de glucosa en la sangre puede bajar demasiado. Pregúntele a su equipo de atención médica cuándo debe comer y si debe hacerlo antes y después de hacer una actividad física.

¿Cuánto puedo comer si tengo diabetes?

Consumir la cantidad adecuada de alimentos también le ayudará a manejar su glucemia y su peso. Su equipo de atención médica puede ayudarle a definir cuánta comida y cuántas calorías debe consumir cada día.

Planificación de la pérdida de peso

Si usted tiene sobrepeso o tiene obesidad, trabaje con su equipo de atención médica para establecer un plan para perder peso.

El Planificador para Adelgazar (en inglés) puede ayudarle a adaptar sus planes de actividad física y planes de calorías para alcanzar y mantener su peso deseado.

Para adelgazar es necesario usted tiene que consumir menos calorías y reemplazar los alimentos menos saludables por alimentos bajos en calorías, grasas y azúcar.

Si usted tiene diabetes, sobrepeso u obesidad y está pensando en tener un bebé, debe tratar de perder el exceso de peso antes de quedar embarazada. Aprenda más sobre el embarazo y la diabetes.

Métodos para planificar las comidas

Dos métodos que se usan con frecuencia para ayudar a planificar cuánto comer si se tiene diabetes son el método del plato y el conteo de carbohidratos (también llamados hidratos de carbono). Consulte con su equipo de atención médica sobre el método que más le convenga.

Método del plato

El método del plato le ayuda a controlar el tamaño de sus porciones. No tiene que contar calorías. El método le muestra la cantidad de cada grupo de alimentos que debe comer y funciona mejor para el almuerzo y la cena.

Utilice un plato de 9 pulgadas (15 cm) de diámetro. Llene la mitad del plato con las verduras sin almidón, en un cuarto del plato coloque una carne u otra proteína y en el último cuarto del plato ponga los granos u otro tipo de fuente de almidón. Las fuentes de almidón incluyen verduras feculentas como el maíz y los guisantes. También puede comer una taza pequeña de fruta o un pedazo de fruta y tomar un vaso pequeño de leche si está incluido en su plan de alimentación.

Plato en la que mitad del plato contiene pepino y espinacas, un cuarto del plato contiene arroz integral, y el último cuarto contiene pollo al horno.
El método del plato muestra la cantidad de cada grupo de alimentos que debe comer.

Puede encontrar muchas combinaciones distintas de alimentos y más detalles sobre el método del plato en el recurso Crear tu plato External link de la Asociación Americana de la Diabetes.

Su plan de alimentación diaria también puede incluir pequeños refrigerios entre las comidas.

Tamaños de las porciones

Puede utilizar objetos cotidianos o su mano para calcular el tamaño de una porción.

  • 1 porción de carne o pollo equivale a la palma de su mano o a una baraja de cartas
  • 1 porción de 3 onzas (100 g) de pescado equivale al tamaño de una chequera
  • 1 porción de queso equivale a seis dados
  • ½ taza de pasta o de arroz cocinado equivale a un puñado o al tamaño de una pelota de tenis
  • 1 porción de panqueque o waffle equivale al tamaño de un DVD
  • 2 cucharadas de mantequilla de maní equivalen al tamaño de una pelota de ping-pong.

Conteo de carbohidratos

El conteo de carbohidratos implica llevar un registro de la cantidad de carbohidratos que usted consume cada día. Dado que los carbohidratos se transforman en glucosa en el cuerpo, estos afectan su nivel de glucosa en la sangre más que otros alimentos. El conteo de carbohidratos puede ayudarle a controlar su glucosa en la sangre. Si usted usa insulina, contar los carbohidratos puede ayudarle a determinar la dosis adecuada.

La cantidad correcta de carbohidratos varía de acuerdo a cómo maneja la diabetes, e incluye cuánta actividad física hace y que medicinas toma, si es del caso. Su equipo de atención médica puede ayudarle a crear un plan de alimentación personal basado en el conteo de carbohidratos.

La cantidad de carbohidratos en los alimentos se mide en gramos. Para contar los gramos de carbohidratos en los alimentos, necesitará:

  • saber cuáles alimentos contienen carbohidratos
  • leer la etiqueta de contenido nutricional, o aprender a calcular la cantidad de gramos de carbohidratos en los alimentos que consume
  • sumar los gramos de carbohidratos en cada alimento para obtener el total de carbohidratos para cada comida y para el día

La mayoría de los carbohidratos proviene de los almidones, las frutas, la leche y los dulces. Trate de limitar los carbohidratos que tienen azúcares agregados o granos refinados, como el pan blanco y el arroz blanco. En lugar de ellos consuma los carbohidratos de las frutas, verduras, granos enteros, leguminosas y leche descremada o baja en grasa.

Una bolsa de comestibles que contiene frutas, verduras, leche y pan.
Elija carbohidratos saludables, como frutas, verduras, granos enteros, leguminosas y leche baja en grasa, como parte de su plan de alimentación.

Además de utilizar el método del plato y el conteo de carbohidratos, puede consultar con un nutricionista o dietista registrado quien le indicará las opciones de terapia de nutrición médica.

¿Qué es la terapia de nutrición médica?

La terapia de nutrición médica es un servicio que prestan los nutricionistas o dietistas registrados para crear planes de alimentación personalizados con base en sus necesidades y gustos. Se ha demostrado que la terapia de nutrición médica mejora el manejo de la diabetes. Medicare paga la terapia de nutrición médica para las personas con diabetes External link. Si usted tiene un seguro diferente al de Medicare, pregunte si le cubre la terapia de nutrición médica para la diabetes.

¿Me ayudan con la diabetes los suplementos y las vitaminas?

No hay pruebas claras de que el consumo de suplementos dietéticos NIH external link como vitaminas, minerales, hierbas o especias pueda ayudar al manejo de la diabetes.6 Es posible que necesite suplementos si no puede obtener la cantidad suficiente de vitaminas y minerales de los alimentos. Hable con su médico antes de tomar cualquier suplemento, ya que algunos pueden causar efectos secundarios o alterar el efecto de las medicinas.7

¿Por qué debo hacer actividad física si tengo diabetes?

La actividad física es importante para el control de los niveles de glucosa en la sangre y para mantenerse saludable. La actividad física tiene muchos beneficios para la salud.

La actividad física:

  • reduce los niveles de glucosa en la sangre
  • baja la presión arterial
  • mejora la circulación de la sangre
  • quema calorías adicionales para que pueda mantener su peso controlado si es necesario
  • mejora su estado de ánimo
  • puede prevenir caídas y mejorar la memoria en los adultos mayores
  • puede ayudarle a dormir mejor

Si usted tiene sobrepeso, combinar la actividad física con un plan de alimentación con reducción de calorías puede tener aún más ventajas. En el estudio Look AHEAD: Action for Health in Diabetes6 (en inglés), los adultos obesos con diabetes tipo 2 que comieron menos y se movieron más obtuvieron mayores beneficios para la salud a largo plazo que los que no hicieron estos cambios. Estas ventajas incluyen mejores niveles de colesterol, menos apnea del sueño, y mayor libertad de movimiento.

Incluso pequeñas cantidades de actividad física puede ayudar. Los expertos sugieren que se ponga una meta de por lo menos 30 minutos de actividad física moderada o vigorosa 5 días de la semana.8 La actividad moderada es un poco difícil y la actividad vigorosa es intensa y difícil. Si usted quiere perder peso o no recuperar el peso perdido es posible que tenga que hacer 60 minutos o más de actividad física 5 días a la semana.8

Tenga paciencia. Pueden pasar algunas semanas de hacer actividad física antes de que note los cambios en su salud.

¿Cómo puedo mantenerme físicamente activo sin problemas si tengo diabetes?

Asegúrese de tomar agua antes, durante y después de hacer ejercicio para mantenerse hidratado. A continuación, le damos otras sugerencias de actividades físicas seguras para personas con diabetes.

De un hombre en ropa de ejercicio al aire libre que bebe de una botella de agua.
Tome agua cuando haga ejercicio para mantenerse hidratado.

Planee su actividad física

Hable con su equipo de atención médica antes de comenzar una nueva rutina de ejercicio, sobre todo si usted tiene otros problemas de salud. Su equipo de atención médica le dirá el intervalo los valores deseables para su nivel de glucosa en la sangre y le sugerirá cómo ejercitarse de manera segura.

Su equipo de atención médica también puede ayudarle a decidir el mejor momento del día para hacer ejercicio con base en su horario, su plan de alimentación y sus medicinas para la diabetes. Si usa insulina tendrá que equilibrar la actividad que realice con sus dosis de insulina y con las comidas, para evitar que se le baje demasiado el nivel de glucosa en la sangre.

Prevenga la hipoglucemia

Dado que la actividad física reduce el nivel de glucosa en la sangre, usted debe protegerse contra la hipoglucemia. La hipoglucemia es más probable en las personas que usan insulina u otras medicinas para la diabetes, como las sulfonilureas. La hipoglucemia también puede presentarse después de un entrenamiento largo e intenso o si se omite una comida antes de hacer ejercicio. La hipoglucemia puede presentarse mientras se hace la actividad física o hasta 24 horas después.

La planeación es clave para prevenir la hipoglucemia. Por ejemplo, si usted usa insulina, su médico le puede sugerir que baje la dosis o coma un pequeño refrigerio con carbohidratos antes, durante o después de la actividad física, especialmente si es intensa.9

Puede ser necesario medir el nivel de glucosa en la sangre antes, durante e inmediatamente después de la actividad física.

No corra peligro cuando su nivel de glucosa en la sangre está alto

Si usted tiene diabetes tipo 1, debe evitar la actividad física vigorosa si tiene cetonas en la sangre o la orina. Las cetonas son sustancias químicas que el cuerpo produce cuando su nivel de glucosa en la sangre está demasiado alto, es decir, cuando hay hiperglucemia, y su nivel de insulina está demasiado bajo. Si usted hace actividad física cuando tiene cetonas en la sangre o la orina, su glucosa en la sangre puede subir aún más. Pregúntele a su equipo de atención médica cuál es el nivel de cetonas peligroso en su caso y cómo detectarlas. Las cetonas no son comunes en las personas que tienen diabetes tipo 2.

Cuídese los pies

Las personas con diabetes pueden tener problemas en los pies debido a la mala circulación de la sangre y a las lesiones de los nervios, que pueden ser el resultado de los altos niveles de glucosa en la sangre. Para ayudar a prevenir estos problemas, debe usar zapatos cómodos y con soporte y mantener sanos los pies y la piel antes, durante y después de la actividad física.

¿Qué actividades físicas debo hacer si tengo diabetes?

Casi todos los tipos de actividad física pueden ayudarle en el manejo de su diabetes. Algunos pueden resultar peligrosos para ciertas personas, como para las que tienen visión deficiente o lesiones en los nervios de los pies. Pregúntele a su equipo de atención médica cuáles actividades físicas no suponen peligro para usted. Muchas personas prefieren caminar con sus amigos o parientes como forma de hacer ejercicio.

Hacer diferentes tipos de actividad física cada semana le brindará los mayores beneficios para la salud. Mezclarlas también ayuda a combatir el aburrimiento y disminuir su probabilidad de lesionarse. Pruebe algunas de las opciones de actividad física que le damos a continuación.

Agregue actividad adicional a su rutina diaria

Si usted ha tenido un periodo de inactividad o está iniciando una actividad nueva, comience lentamente, haciendo solo 5 a 10 minutos al día. Poco a poco vaya aumentando el tiempo cada semana. Puede aumentar su actividad diaria pasando menos tiempo delante del televisor u otra pantalla. Pruebe estas formas sencillas de añadir actividad física a su vida cada día:

  • camine por la casa mientras habla por teléfono o durante las propagandas en la televisión
  • haga tareas domésticas como trabajar en el jardín, rastrillar las hojas, limpiar la casa o lavar el automóvil
  • deje su automóvil lo más lejos posible en el estacionamiento del centro comercial y camine hasta la tienda
  • use las escaleras en lugar del ascensor
  • haga que sus salidas familiares incluyan actividad física, como un paseo familiar en bicicleta o una caminata por el parque.

Si permanece sentado mucho tiempo trabajando en su escritorio o viendo televisión, haga alguna actividad ligera durante 3 o más minutos cada media hora.10 Las actividades ligeras incluyen:

  • levantar o extender las piernas
  • estirar los brazos por encima de la cabeza
  • girar en la silla del escritorio
  • hacer giros del torso
  • hacer inclinaciones laterales
  • caminar en el lugar (sin moverse del mismo sitio)

Haga ejercicio aeróbico

El ejercicio aeróbico es una actividad que hace que el corazón lata más rápido y que le sea más difícil respirar. La meta es hacer ejercicio aeróbico durante 30 minutos al día, la mayoría de los días de la semana. No tiene que hacer toda la actividad al mismo tiempo. Puede dividir estos minutos en unos cuantos periodos a lo largo del día.

Para sacar el máximo provecho de su actividad, el ejercicio debe ser de moderado a vigoroso. Intente:

  • caminar a paso firme o hacer senderismo
  • subir escaleras
  • nadar o tomar clase de aeróbicos en el agua
  • bailar
  • montar en bicicleta (puede ser estacionaria)
  • tomar clases de aeróbicos
  • jugar baloncesto, tenis u otros deportes

Hable con su equipo de atención médica sobre cómo hacer ejercicios de calentamiento antes y enfriamiento después de hacer alguna actividad física.

Haga entrenamiento de fuerza para aumentar la masa muscular

Una mujer que sonríe y levanta unas pesas de mano.
Usted puede hacer entrenamiento de fuerza con pesas de mano, bandas elásticas o máquinas de pesas.

El entrenamiento de fuerza es una actividad física leve o moderada que fortalece los músculos y ayuda a mantener los huesos sanos. El entrenamiento de fuerza es importante tanto para los hombres como para las mujeres. Cuando usted tiene más músculo y menos grasa corporal, quema más calorías y esto puede ayudarle a perder peso y no volver a subirlo.

Puede hacer entrenamiento de fuerza con pesas de mano, bandas elásticas o máquinas de pesas. Intente hacerlo dos a tres veces a la semana. Comience con poco peso y vaya aumentando poco a poco el tamaño de las pesas a medida que sus músculos se vuelven más fuertes.

Haga ejercicios de estiramiento

Los ejercicios de estiramiento son una actividad física leve o moderada. Los estiramientos aumentan la flexibilidad, disminuyen el estrés y ayudan a prevenir el dolor muscular.

Puede elegir entre muchos tipos de ejercicios de estiramiento. El yoga es un tipo de estiramiento que se centra en la respiración y ayuda con la relajación. Incluso si usted tiene problemas para moverse o de equilibrio, ciertos tipos de yoga pueden ser útiles. Por ejemplo, el yoga de silla tiene estiramientos que se pueden hacer sentado en una silla o apoyándose de una silla mientras está de pie. Su equipo de atención médica puede decirle si el yoga es adecuado para usted.